Viajando a Corea del Sur durante la pandemia
- Jul 13, 2021
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Me mude a Corea del Sur al inicio de febrero 2021 durante la pandemia global. Esta es mi experiencia en el viaje y la cuarentena obligatoria en Corea de Sur.
(Nota: Como viaje con un programa especial, el lugar de cuarentena y llegada puede ser diferente para otros).
Saliendo de Estados Unidos casi todo fue normal a excepción de tener que presentar un examen de COVID con resultado negativo; en el avión, las sillas del medio estuvieron bloqueadas y las azafatas repartieron pañitos desinfectantes para limpiar nuestra área.

Corea de Sur tiene restricciones de viaje para todos los que llegan al país. Cuando llegue a la sala de espera en Atlanta me tomaron la temperatura antes de presentar mi resultado negativo de COVID, el acuerdo de cuarenta y mi visa.
Aterrizar en Corea 14 horas después fue una combinación de emoción y nervios. Hubo una fila larga para inmigración y me di cuenta que después de pasar inmigración había dos filas. Una fila seguía normal mientras la otra fila era para las personas que no dejaban pasar. Hubo bastante gente y ya me habían dicho que al llegar a inmigración me tomarían la temperatura. Los que tenían la temperatura alta recibieron un distintivo que colgaban alrededor de su cuello y luego tenían que esperar para que les hicieran el examen del COVID. Los que estaban en esa línea tuvieron que esperar más de 10 horas y algunos pasaron la noche en el aeropuerto sin poder irse hasta que se confirmara el resultado negativo del examen.
Mientras esperaba en la fila de inmigración hubo avisos con los códigos para bajar la aplicación que necesitábamos para la cuarentena. Al cercarme a inmigración había una empleada que organizaba nuestros papeles para acelerar el proceso. Tenía mi pasaporte, visa, resultado negativo de COVID, y el lugar donde iba hacer mi cuarentena. A llegar a la ventanilla recibieron mis documentos y me tomaron la temperatura por el oído. Mi temperatura era normal y pase sin problema.
Todo parecía como parte de una película. Todos los empleados tenían puestos trajes blancos de riesgo biológico con lentes de protección y cubiertas para el rostro. Tuve que pasar por seis o siete estaciones sobre como actualizar la aplicación para la cuarentena, aduana, propósito de viaje, etc. Pude pasar sin dificultad y todo tomo como 30 minutos para mí.
Cuando recogí mis maletas y salí fui recibida muy amablemente por más empleados en trajes de riesgo biológico y nos llevaron a un área de espera. Allí nos dieron nuevas máscaras K95 y esperamos por el bus que nos iba a llevar a nuestro lugar de cuarentena.

Abordamos el bus y estuvimos en carretera por casi tres horas antes de llegar al lugar. Exhaustos llegamos como las ocho de la noche a los dormitorios de la universidad en donde íbamos a quedarnos por las siguientes dos semanas. Antes de entrar al edificio, nuevamente nos tomaron la temperatura y entregamos nuestros papeles del acuerdo de la cuarentena.
Esperamos al elevador subiendo uno a la vez. Al entrar ya a nuestro cuatro de cuarentena no podíamos salir. Todos tuvieron su propio dormitorio con un pequeño baño privado. Cada dormitorio tenía cosas como ramen, cereal, tazas para café, un tazón, un hervidor, bolsas de basura, pantuflas de baño y de cuarto, jabón de cuerpo, champú/acondicionador, y una barra de jabón de ropa porque teníamos que lavar la ropa en el lavamanos.
Al día siguiente, bajamos para hacernos el primer examen de COVID. Corea hace los exámenes diferente a los de Estados Unidos. Me introdujeron un copito muy largo de algodón hasta el fondo de mi nariz y a la misma vez otro al fondo mi garganta. Fue una sensación horrible y ese día escuche a muchos atragantándose. Después pagamos la cuarentena en efectivo y subimos otra vez sin poder salir por dos semanas.
La cuarentena no estuvo tan mal como la gente decía. Los días se pasaron rápido y pude estudiar mis libros de coreano y completar el trabajo para mi programa. Cada mañana y noche teníamos que reportar nuestra temperatura y síntomas a través de la aplicación. Cada día nos daban tres comidas y galguerías. Las comidas eran coreanas así que si eres quisquilloso con la comida o si tienes una dieta restrictiva esto puede ser difícil para ti. El personal fue increíble y nos cuidaron súper bien. Hasta algunas veces nos consintieron con Burger King, papitas, coca cola y pizza que fue una sorpresa muy bonita.
En el último día nos subimos en un bus y nos llevaron a un hospital para hacernos el segundo examen de COVID. Otra vez el examen fue horrible pero ya casi íbamos a terminar la cuarentena. Todos salimos negativos y al siguiente día al medio día estábamos libres y podíamos empezar nuestra orientación.

En general tuve una buena experiencia viajando y estoy asombrada de que tan organizado es Corea y como toman en serio todo lo de COVID. La cuarentena me ayudo ajustarme a la diferencia de horario y acostumbrarme a la comida coreana. Fue una experiencia única para comenzar este nuevo capítulo en Corea de Sur.


























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